¿En qué consiste?
Evaluación Previa
1. Nivel de Sugestionabilidad y Percepción
El terapeuta evalúa si la persona tiene capacidad de visualización. Si el paciente es demasiado racional o tiene bloqueos mentales severos, el terapeuta determinará que es indispensable el uso de un asistente (telepata) para que la sesión sea efectiva.
2. Detección de Síntomas de Interferencia (Urgencia)
Se busca identificar si existen señales de "sometimiento" o drenaje energético. Cuantos más puntos de esta lista presente el paciente, mayor es la urgencia de la sesión:
Parálisis del sueño recurrentes: Sensación de presencias en la habitación o de ser "tocado" mientras se duerme.
Drenaje de energía inexplicable: Cansancio extremo al despertar (como si no hubiera descansado) y falta de vitalidad constante.
Pensamientos intrusivos: Ideas negativas, de culpa o de autodestrucción que el paciente siente que "no son suyos".
Bloqueos sistemáticos: Proyectos que se caen sin razón, accidentes repetitivos o rachas de "mala suerte" que parecen orquestadas.
Fobias o dolores físicos sin causa médica: Dolores que "saltan" de un lugar a otro del cuerpo y que la medicina tradicional no logra diagnosticar.
3. Perfil Psicológico y Estabilidad
El terapeuta debe descartar que el paciente sufra de trastornos psiquiátricos graves (como esquizofrenia o psicosis).
Criterio de Aptitud: Una persona apta es aquella que, aunque sufra, mantiene un pie en la realidad y busca la hipnosis como una herramienta de liberación consciente, no como una forma de evadir su responsabilidad personal.

